Un cable conductor
en presencia de un campo magnético,
experimenta una fuerza que está dada por la fórmula:

Ver:
Fuerza inducida en un cable
conductor.
Esta fórmula
relaciona la corriente en un
conductor con una fuerza magnética. Esta proporción se utiliza en un
instrumento que se llama galvanómetro.
En el gráfico
inferior se presenta la estructura de un galvanómetro.
Cuando fluye
corriente por las espiras cuadradas de la bobina,
los lados X e Y experimentan fuerzas magnéticas que actúan de manera que hacen
girar la bobina. Este movimiento estira un resorte, que es necesario para
regresar la bobina a su posición original cuando no hay corriente.

La cantidad de
estiramiento del resorte es proporcional a la fuerza y por consiguiente a la
corriente que circula por la bobina. Como consecuencia de lo anterior, la
desviación de la aguja del galvanómetro (que está unido a un eje en el centro
de la bobina cuadrada) es proporcional a la cantidad de corriente que pasa por
ella.
Si se aplicara un
pulso de corriente a la bobina del galvanómetro, se puede demostrar que la
desviación de la aguja es proporcional a toda la carga que fue conducida en el
pulso de corriente.
Para realizar
mediciones más exactas se utilizan galvanómetros especiales, llamados
galvanómetros balísticos que tienen propiedades mecánicas especiales que
aminoran el movimiento de la aguja.